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domingo, 30 de junio de 2013
sábado, 10 de marzo de 2012
domingo, 15 de febrero de 2009
Requisitos Globales Mínimos Esenciales en Medicina

A pesar que la medicina ha sido desde sus inicios una profesión globalizada, en la que el conocimiento y la investigación han trascendido fronteras con muy pocas restricciones, solamente hasta hace unos pocos años se han planteado estándares internacionales para la formación de los futuros médicos.
La primera aproximación al concepto del “médico global”, se llevó a cabo por parte de un grupo conjunto de expertos de la Organización Mundial de la Salud y la Comisión Educacional para Médicos Graduados Extranjeros, reunido en Ginebra en 1994, a partir de la predicción de la emergencia de médicos con las competencias necesarias para el ejercicio profesional en cualquier lugar del mundo y de la necesidad de definir las competencias nucleares de la profesión médica.
La Asociación Europea para la Educación Médica también participó del proceso de definición de estándares básicos para el ejercicio de la medicina, siendo complementada posteriormente por la Federación Mundial de Educación Médica, instancia que puso en marcha un trabajo de investigación orientado a determinar criterios para la acreditación internacional de las facultades de medicina.
En 1999, la China Medical Board de Nueva York, creó el Instituto para la Educación Médica Internacional (IIME), siéndole encomendada la responsabilidad de definir las “competencias esenciales mínimas” que deberían tener todos los médicos graduados para ser considerados como profesionales globales.
De acuerdo con el trabajo realizado por el IIME, el Comité Nuclear ha definido los requisitos globales mínimos esenciales en torno a siete dominios, que fueron identificados en un proceso de revisión bibliográfica y consulta con expertos, considerados como pilares de la formación médica e indispensables en las competencias de salida de los médicos:
1. Valores, actitudes, conducta y ética.
2. Bases científicas de la medicina.
3. Habilidades Clínicas.
4. Habilidades comunicativas.
5. Salud poblacional y Sistemas Sanitarios.
6. Gestión de la Información.
7. Pensamiento crítico e Investigación.
De acuerdo con los expertos del IIME, los métodos utilizados para la enseñanza de la medicina y las estrategias pedagógicas que los operacionalizan pueden variar de una facultad a otra, sin embargo las exigencias en torno al desarrollo de las competencias han de ser equivalentes, hecho que no implica la uniformidad global de los currículos pero sí la garantía de que los futuros médicos hayan adquirido las capacidades educacionales básicas señaladas por el Instituto.
La primera aproximación al concepto del “médico global”, se llevó a cabo por parte de un grupo conjunto de expertos de la Organización Mundial de la Salud y la Comisión Educacional para Médicos Graduados Extranjeros, reunido en Ginebra en 1994, a partir de la predicción de la emergencia de médicos con las competencias necesarias para el ejercicio profesional en cualquier lugar del mundo y de la necesidad de definir las competencias nucleares de la profesión médica.
La Asociación Europea para la Educación Médica también participó del proceso de definición de estándares básicos para el ejercicio de la medicina, siendo complementada posteriormente por la Federación Mundial de Educación Médica, instancia que puso en marcha un trabajo de investigación orientado a determinar criterios para la acreditación internacional de las facultades de medicina.
En 1999, la China Medical Board de Nueva York, creó el Instituto para la Educación Médica Internacional (IIME), siéndole encomendada la responsabilidad de definir las “competencias esenciales mínimas” que deberían tener todos los médicos graduados para ser considerados como profesionales globales.
De acuerdo con el trabajo realizado por el IIME, el Comité Nuclear ha definido los requisitos globales mínimos esenciales en torno a siete dominios, que fueron identificados en un proceso de revisión bibliográfica y consulta con expertos, considerados como pilares de la formación médica e indispensables en las competencias de salida de los médicos:
1. Valores, actitudes, conducta y ética.
2. Bases científicas de la medicina.
3. Habilidades Clínicas.
4. Habilidades comunicativas.
5. Salud poblacional y Sistemas Sanitarios.
6. Gestión de la Información.
7. Pensamiento crítico e Investigación.
De acuerdo con los expertos del IIME, los métodos utilizados para la enseñanza de la medicina y las estrategias pedagógicas que los operacionalizan pueden variar de una facultad a otra, sin embargo las exigencias en torno al desarrollo de las competencias han de ser equivalentes, hecho que no implica la uniformidad global de los currículos pero sí la garantía de que los futuros médicos hayan adquirido las capacidades educacionales básicas señaladas por el Instituto.
lunes, 17 de noviembre de 2008
Formación Integral y Profesionalismo Médico
La formación integral es uno de los pilares fundamentales de la preparación de los estudiantes universitarios para un ejercicio ciudadano y profesional exitoso. Esta consideración adquiere especial relevancia cuando se trata de la formación de los médicos, profesionales responsables del cuidado de la salud y de la vida de los seres humanos, hecho que implica una mayor responsabilidad frente a la comunidad médica y a la sociedad en general.Desde una perspectiva un tanto simplista, aunque no por ello carente de profundidad, el objetivo fundamental de la educación médica está orientado a la formación de profesionales preparados para servir a “los propósitos fundamentales de la medicina”, incluyendo el mantenimiento de la salud, el alivio del sufrimiento, la curación de la enfermedad, el control de la pérdida innecesaria de vidas y el acompañamiento durante el tránsito hacia una muerte digna, acciones que se encuentran enmarcadas en las cláusulas del “contrato social” que se establece, en forma tácita o expresa, entre el médico que ejerce su profesión y la comunidad que demanda sus servicios.
En el mismo sentido, Wojtczak afirma que “… la medicina es un cometido moral, una profesión cuyos miembros comulgan con una serie de principios válidos desde el inicio de sus actividades, como el respeto hacia los demás, la empatía, la compasión, la honestidad, la integridad, el altruismo y la excelencia profesional”, y hace énfasis en el hecho que estos principios constituyen las “raíces del profesionalismo médico y las bases del contracto colectivo con la sociedad que tradicionalmente ha hecho de la medicina algo diferente de otras profesiones u ocupaciones”
Desde esa perspectiva y teniendo en cuenta la magnitud del compromiso social que implica el ejercicio de la medicina y el proceso de formación de los futuros médicos, el trabajo llevado a cabo en las instituciones universitarias no puede limitarse a la transmisión de conocimientos científicos ni al desarrollo de habilidades técnicas, sino que ha de garantizar el desarrollo armónico de todas las dimensiones del individuo, involucrando en el proceso los elementos científicos, tecnológicos, éticos, culturales sociales y humanísticos requeridos para la consolidación progresiva del profesionalismo médico.
A la luz de los conceptos expresados, el proceso de formación integral se halla ligado de forma indisoluble al desarrollo del profesionalismo médico. Por tal razón, las facultades de medicina tienen la obligación de concientizar a sus estudiantes acerca de los principios y valores que regulan la práctica médica desde los primeros tiempos y de proporcionarles las herramientas necesarias para reconocer y afrontar en forma adecuada los conflictos existentes entre las más elevadas tradiciones de la profesión y los imperativos de sistemas sanitarios con una clara orientación por las normas del mercado.
En consonancia con lo anterior, el doctor Jordan Cohen, expresidente de la Asociación de Colegios Médicos Americanos, en una de sus alocuciones a la Convención Anual, afirma que “es en estos momentos una obligación de la profesión médica, el cultivar los valores nucleares del profesionalismo en los futuros médicos… y mantenerse firme en el soporte de estos valores que hacen de nuestra profesión una profesión honorada y honorable.”
Etiquetas:
Formación Integral,
profesionalismo médico
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